Se inicia una oración pidiendo a Dios que bendiga y cure a las personas presentes, así como a quienes recibieron la cura y sienten dolor o tienen defectos físicos.
Se ora específicamente por aquellos que sufrieron accidentes laborales, caídas o envenenamientos, pidiendo que todo mal y veneno, sea físico o espiritual, salga de ellos.
Se ata al espíritu del crimen y de cualquier transgresión, ordenando que salgan de las personas.