El director de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom Ghebreyesus, llegó a Bunia, en el este de la República Democrática del Congo, epicentro de uno de los brotes de Ébola más graves del país.
Se han reportado más de 900 casos sospechosos y alrededor de 200 fallecidos, aunque se teme que las cifras reales sean mayores. Las autoridades sanitarias trabajan para contener la propagación del virus.