Se destaca la importancia fundamental de la cobertura mediática en el caso de Agostina. Se afirma que sin la presión de los medios, el caso no se habría resuelto con la celeridad que tuvo.
Se recalca que los medios de comunicación colaboraron activamente en la resolución del caso, a diferencia de la justicia cordobesa y las autoridades locales, cuya actuación es calificada como de mala praxis.