La médica especialista en nutrición, María del Pilar Quevedo, advirtió sobre el uso indiscriminado de fármacos para el sobrepeso y la obesidad, enfatizando que no son suplementos sino moléculas de alta potencia que requieren prescripción médica.
Quevedo explicó que estos tratamientos, basados en incretinas como tirsepatida, semaglutida y liraglutida, deben ser personalizados según la historia clínica del paciente, considerando antecedentes como diabetes o hipertensión. Detalló que los efectos adversos más comunes son gastrointestinales (náuseas, diarrea, constipación) y generalmente leves, ocurriendo durante el escalonamiento de la dosis, por lo que la supervisión médica es crucial.
Señaló que los efectos adversos graves son infrecuentes, pero el equipo médico debe estar alerta para reportarlos y suspender el tratamiento si es necesario. Las contraindicaciones también fueron mencionadas, aclarando que no son sinónimos de efectos adversos.
Los tratamientos son inyectables, aplicados subcutáneamente una vez por semana, en la región abdominal. La doctora concluyó que el tratamiento de la obesidad en Argentina es innovador y existen opciones farmacológicas potentes, eficaces y seguras, recomendando la consulta con especialistas.