La madre de Agostina, Melisa, se encuentra internada por deshidratación y aún no ha sido notificada oficialmente de la muerte de su hija.
Los abuelos de Agostina, Miguel y Elizabeth, serían los encargados de darle la trágica noticia, ya que Melisa se encontraba en un estado de shock y negación.
Durante siete días, Melisa estuvo desesperada, sin comer ni dormir, sufriendo descompensaciones y alta tensión. La familia luchaba por mantenerla informada de manera adecuada.
Se destaca la angustia de la madre, quien se aferraba a la esperanza de encontrar a su hija con vida y confiaba en la inocencia de su yerno, Claudio Barrelier, a pesar de las evidencias.