Se profundiza en el caso de Lidia Mabel Ojeda, la falsa médica de Chaco, destacando su falta de conocimientos básicos y su actuación en hospitales municipales.
El descubrimiento de sus irregularidades se dio tras incidentes en la Copa Indunor, donde se evidenció su incapacidad para realizar suturas básicas. A pesar de esto, Ojeda firmó al menos nueve actas de defunción.
La investigación también reveló que la mujer utilizaba la matrícula de un médico masculino y que su período de actuación se remonta al menos a mayo de 2025.