Se debate la necesidad de modernizar los métodos de investigación criminal en Argentina, especialmente en casos de desaparición de menores, ante la lentitud y burocracia en el acceso a información crucial.
Especialistas como Julio López y Nacho señalan la falta de un cuerpo nacional de élite con acceso rápido a datos de compañías telefónicas, bancos y cámaras de seguridad, contrastando con la agilidad de grupos antiterroristas.
Se critica la inacción del Congreso en la creación de legislación que agilice el acceso a información de empresas de comunicación y vecinos con cámaras, argumentando que la celeridad es vital para resolver casos como el de Agostina.
La propuesta incluye la formación de equipos multidisciplinarios de élite, similares a los existentes en otros países, que puedan intervenir rápidamente en casos complejos, optimizando los tiempos de investigación y el acceso a pruebas.