Diversas regiones del mundo se han visto afectadas por fenómenos meteorológicos extremos. En Italia, bomberos rescataron a un hombre atrapado por inundaciones tras aferrarse a un árbol mientras su coche era arrastrado. En Libia, una tormenta de polvo cubrió la ciudad de Tobruk, afectando la visibilidad y la salud de los ciudadanos.
En Estados Unidos, fuertes tormentas azotaron el estado de Nueva York, provocando lluvias intensas, granizo y vientos de más de 60 millas por hora, causando daños en árboles. Por otro lado, en Rusia, graves inundaciones en la región suroccidental de Dagestán obligaron a la evacuación de más de 3.300 personas y afectaron a cientos de edificios residenciales.