Existe una interna entre Cristina Pérez y Débora Plager por el horario de sus programas y la extensión de sus "pases" (segmentos compartidos).
La gerencia anterior había creado un mini programa para ellas, pero la nueva gerencia eliminó ese espacio, obligándolas a compartir el pase, lo que generó conflictos debido a sus diferencias de opinión y posible competencia por el rating.
Se menciona que Cristina Pérez no quiere arrancar su programa a las 18:15, mientras que Débora Plager prefiere terminar más tarde, y que ambas periodistas tienen posicionamientos políticos distintos respecto al gobierno actual, lo que podría influir en su relación laboral.