A pesar de la estabilidad macroeconómica, persisten las dudas sobre cuándo se reflejará en la actividad y el empleo. El gobierno impulsa medidas como la modernización laboral y el RIMI, pero el sector privado aún muestra incertidumbre ante posibles cambios de política económica. La posibilidad de que un futuro gobierno reinstaure el cepo genera recelo en las decisiones de inversión a largo plazo.
Si bien existen incentivos para el sector privado, muchas Pymes enfrentan dificultades debido a un mercado doméstico complicado. Otras Pymes buscan asociarse a sectores en crecimiento. La inversión extranjera se beneficia de las ventajas del RIMI, pero la incertidumbre generalizada persiste.