En Guadalupe, Francia, la posesión de armas de fuego se ha convertido en un grave problema, con un arma por cada 10 habitantes. La brigada anticrimen trabaja intensamente para encontrarlas, realizando incautaciones cada tres días.
Las armas, que incluyen desde pequeñas pistolas hasta rifles automáticos, se venden en el mercado negro por unos 500 euros. El uso masivo de estas armas ha tenido graves consecuencias, y el uso de las mismas puede acarrear hasta 10 años de prisión y una multa de 500.000 euros.