Gran Bretaña, Estados Unidos y Australia han formado una alianza para producir equipos para drones militares submarinos, un proyecto que contempla el desarrollo de nuevas tecnologías para vehículos submarinos no tripulados. El anuncio fue realizado por el secretario de defensa británico junto a su homólogo estadounidense y el viceprimer ministro australiano en Singapur.
Esta alianza busca mantener la seguridad de Gran Bretaña, apoyar a las empresas británicas y fortalecer la colaboración con aliados cercanos. La Marina Real Británica planea incorporar un modelo híbrido con mayor uso de drones, incluyendo su posible despliegue en el estrecho de Ormuz.
La alianza, formada en 2001, forma parte de los esfuerzos por contrarrestar el creciente poder de China en la región Indo-Pacífico. China ha calificado el pacto de peligroso y advirtió sobre el riesgo de una carrera armamentística regional.