El fiscal solicitó el secuestro del teléfono de la madre de Agostina, argumentando la posible existencia de mensajes borrados. Se menciona que la madre no entregó voluntariamente el dispositivo, lo que podría interpretarse como un intento de ocultar información.
Se destaca que la declaración de Claudio Barrelier ante la justicia se está ampliando, y se espera que pueda aportar detalles cruciales sobre lo sucedido, potencialmente llevando a un quiebre o arrepentimiento.