Se critica duramente la actuación del fiscal en la conferencia de prensa, calificándola de "bochorno" y falta de autocrítica. Se cuestiona su actitud arrogante y la forma en que manejó la comunicación, especialmente ante los medios nacionales.
Los panelistas coinciden en que el fiscal cometió errores graves desde el inicio de la investigación, mostrando una falta de manejo de la situación y una inadecuada estrategia de comunicación. Se señala que su actitud lo perjudicó, especialmente al exponerse ante cámaras sin una preparación adecuada.
Se debate sobre el corporativismo en el Poder Judicial y el Ministerio Público, argumentando que actúan de forma unida para proteger a sus miembros. Se cuestiona por qué no se emitió un comunicado oficial lamentando las declaraciones del fiscal, lo que sugiere una convalidación tácita de su accionar.
Se compara la actitud del fiscal con la de un "sheriff" y se critica el uso de chistes inapropiados, considerando que se debe tener un trato digno y respetuoso hacia la víctima. Se enfatiza que el fiscal representa al pueblo y que su sueldo es pagado por los ciudadanos, por lo que debería actuar con mayor prudencia y humildad.