El programa aborda el caso de femicidio de Agostina Vega, destacando las demoras en la investigación y la sensación de impunidad entre los vecinos de Córdoba.
Se cuestiona la actuación de la justicia y se menciona que la casa del principal imputado, Barrelier, presenta características distintas a las propiedades aledañas, generando sospechas sobre su posible uso como aguantadero.
Los vecinos, por temor a represalias, prefieren no hablar con la prensa, lo que agrava la sensación de abandono y resignación ante la inseguridad.