El segmento cuestiona el rol actual del FBI y su colaboración con gobiernos y servicios policiales sudamericanos en materia de represión.
Se recuerda que los centros de tortura y el Plan Cóndor fueron creados por individuos entrenados por el FBI, posiblemente contratados a través de la CIA o USAID.
"La cuestión es qué está haciendo el FBI ahora y qué tipo de información proporciona a los gobiernos y a los servicios policiales sudamericanos", se plantea en el informe.Se menciona que el FBI ha publicado evaluaciones de amenazas, incluyendo la del "eco extremismo", y se invita a explorar esta información a través de Wikileaks.