Se debate la necesidad de reformar el Código Penal para actualizar las penas, pero se señala la falta de consenso político para lograrlo. Se critica a las "feministas kirchneristas" por oponerse a medidas que impedirían las salidas anticipadas de violadores y por proteger a "golpeadores".
Se denuncia la impunidad en las provincias debido a la permanencia de los mismos colores políticos durante años, lo que genera situaciones como las de Córdoba, Chaco y la provincia de Buenos Aires. Se destaca el rol de los periodistas en arrojar luz sobre casos policiales trágicos, mientras las estructuras de poder intentan ocultar la verdad.