En Villa Ballester, empleados de un almacén frustraron un robo al atrapar y golpear al delincuente hasta la llegada de la policía. Este acto de "justicia por mano propia" surge como respuesta a la creciente ola de robos en la zona y la percepción de inacción policial.
Los empleados lograron detener al ladrón, quien fue posteriormente entregado a las autoridades. El suceso evidencia el hartazgo de la ciudadanía ante la delincuencia y su disposición a defenderse ante la falta de seguridad.
Se señala la necesidad de patrullar zonas de alta concentración delictiva en el conurbano bonaerense para prevenir este tipo de situaciones, mencionando específicamente a Villa Ballester y San Martín como áreas problemáticas.