En la segunda parte de la nota a Elba Marcovecchio, abogada de Wanda Nara, se aborda la posibilidad de que su clienta reabra las puertas al amor. Marcovecchio responde tajantemente que no, y al ser consultada sobre Franchella, cierra la puerta a cualquier vínculo más allá de un conocimiento mutuo, aduciendo conflictos pasados.
Marcovecchio explica que el "no" rotundo al amor se debe a que "sufrió mucho" en relaciones pasadas. A pesar de ser joven y merecer una revancha, prefiere esperar. La abogada reflexiona sobre el sufrimiento y la ausencia, comparando la ausencia irreversible con la "presencia de la ausencia", que es ser consciente de la falta de alguien.
La notera insiste en la necesidad de repetir partes de la nota, ya que la respuesta de Marcovecchio sobre Franchella fue rápida y tajante, y sus gestos denotaban nerviosismo. Se plantea la duda sobre si la negativa al amor es por miedo o por un profundo dolor que aún no ha sanado.