Se critica la inoperancia de los funcionarios provinciales, a quienes se acusa de estar más preocupados por los números del presupuesto y la recaudación para futuras campañas que por atender las necesidades de la gente.
Se insta al gobernador a tomar decisiones drásticas, siguiendo el ejemplo de Bukele, y a despedir a los "inútiles" que lo rodean, quienes le generan un lastre y dañan su imagen pública.
Se cuestiona la labor de los ministros, sugiriendo que solo se dedican a tomar café y no salen a la calle ni dan la cara a la gente, lo que genera indignación en la población.