París festejó su segunda Copa de la Champions League con disturbios que dejaron un saldo de una persona fallecida y dos heridos graves.
Las celebraciones incluyeron actos de vandalismo, quema de autos y enfrentamientos con la policía, a pesar de que el partido se jugó en Hungría.
Comerciantes de las calles parisinas tuvieron que levantar barricadas para proteger sus locales ante la euforia descontrolada de algunos manifestantes.