La investigación sugiere un patrón de serialidad en la forma en que Barrelier atraía, manipulaba y convocaba a mujeres, tanto menores como mayores, para cometer actos de índole sexual.
Este patrón se sustenta en antecedentes conocidos que lo llevaron a prisión y otros hechos no denunciados judicialmente pero referidos por la abogada del padre de Agostina.
Se plantea que la atracción y convocatoria de las víctimas estarían medianamente planificadas, mientras que el acto posterior de violencia o abuso podría ser una improvisación basada en la situación.