El lugar donde Barrelier descartó el cuerpo de Agostina era una canchita de fútbol en el barrio 40 Guasos, donde solía jugar y donde tuvo un último encuentro con la víctima.
Este mismo lugar, donde se realizaban partidos amateur y el "tercer tiempo", era conocido por Barrelier. Fue allí donde se encontró por última vez con Agostina y su madre, Melisa, el sábado anterior al crimen.
En ese encuentro, Barrelier habría pedido hablar a solas con Agostina, según relató posteriormente a su madre. El descarte del cuerpo ocurrió a pocos metros de esta canchita.
Se destaca la coincidencia del lugar del descarte con el sitio del último encuentro entre Barrelier y Agostina, añadiendo un elemento macabro a la investigación.