Se debate si el caso de Agostina debe ser investigado como feminicidio, siguiendo el protocolo de Naciones Unidas para Latinoamérica.
Este protocolo indica que la denuncia y comunicación a todos los entes de seguridad deben ser inmediatas.
Se critica que en este caso no se actuó con la celeridad necesaria, ya que la denuncia se realizó mucho después de la desaparición.
El protocolo de Naciones Unidas expresa que cuando una mujer es asesinada, debe investigarse como feminicidio, considerando su condición de mujer como primer factor.