Se debate la efectividad de las pericias de odorología en investigaciones criminales, citando un informe de la Academia Nacional de Ciencias que las desaconseja como evidencia. Se argumenta que el ADN y las huellas digitales son métodos más fiables.
A pesar de las críticas a la conferencia de prensa del fiscal Garzón, se reconoce su trayectoria positiva en casos anteriores, como el de los bebés asesinados en Córdoba. Sin embargo, se cuestiona su accionar en el caso Agostina Vega, especialmente por la utilización de métodos de prueba no concluyentes y su aparente desconexión con la gravedad de los hechos.