Se critica duramente al fiscal Garzón por su actuación y conferencia de prensa en el caso Agostina, calificándola de "papelón" y "lo peor de la corporación judicial argentina".
Se cuestiona su falta de idoneidad en comunicación, señalando que la conferencia de prensa fue un desastre y que no supo informar adecuadamente a la prensa ni a la familia.
Se critica la gestión del Ministerio de Seguridad de Córdoba por la falta de transparencia y la desinformación durante la búsqueda de Agostina, a pesar de tener pruebas como luminol y sangre.
Se afirma que todo el desastre que rodeó la muerte de Agostina pudo haberse evitado, y se cuestiona la falta de autocrítica por parte de los funcionarios.