Se critica la actitud del fiscal, a quien se tilda de actuar como "dueño del pueblo" y no como un funcionario que debe dar explicaciones.
Se cuestiona su forma de comunicar, describiéndola como prepotente y similar a la de un actor.
Se critica la actitud del fiscal, a quien se tilda de actuar como "dueño del pueblo" y no como un funcionario que debe dar explicaciones.
Se cuestiona su forma de comunicar, describiéndola como prepotente y similar a la de un actor.