Se analiza la posible participación de Agustina en su propio secuestro y posterior asesinato, bajo la influencia de Barrelier, a quien ella confiaba. Se descarta que Agustina supiera su destino final, pero se afirma que creyó en las mentiras de Barrelier.
Los psicópatas, como Barrelier, son capaces de manipular a sus víctimas.
Se discute la búsqueda de evidencia biológica en la casa de Barrelier, incluyendo sangre, cabellos o saliva, para obtener el perfil genético de Agostina.