Desde Leferruz, María Soledad fue llevada a Clibus, un boliche frecuentado por la élite de Catamarca. El fiscal sostuvo que Luis Tula la llevó allí con el engaño de pasar una noche.
Según el expediente, en Clibus se le administró droga para vulnerarla. Un barman mudo relató haber visto a personas del poder consumiendo bebidas y a María Soledad siendo obnubilada.
Posteriormente, la llevaron casi convaleciente a un motel, donde se cree que se inició la ingesta de drogas y el abuso.