Se aborda el problema del envejecimiento de la población en China como su principal desafío estratégico, a pesar de su crecimiento económico.
Se detalla la política de control de natalidad implementada en los años 70 por Deng Xiaoping, que llevó a una drástica caída en la cantidad de nacimientos, pasando de 16 millones a 8 millones anuales.
Actualmente, el gobierno chino ofrece subsidios para incentivar la natalidad, otorgando 500 dólares adicionales por hijo, ante la preocupación por la baja tasa de nacimientos y el envejecimiento poblacional.
A pesar de estos desafíos, se destaca el hiperconsumismo chino y el crecimiento anual del 5%, que incorpora 20 millones de nuevos consumidores al mercado, posicionando a China como el socio principal de 140 países.