Chats revelan que la madre de Agostina, Melisa, facilitó el contacto de su hija con Claudio Barrelier, el principal sospechoso del crimen.
Agostina habría solicitado el teléfono de Barrelier a su madre, indicando un posible contacto previo entre ambos. La conversación entre Melisa y Barrelier sugiere que Agostina buscaba encontrarse con él.
Expertos en criminalística señalan que la confianza previa entre víctima y victimario es clave para que el agresor logre su cometido sin resistencia. Se enfatiza que Agostina acudió al lugar por su propia voluntad, confiando en Barrelier.