Se retoma el caso de Agostina, y se menciona el caso de Alicia Mamani, una niña desaparecida hace seis meses en Córdoba, cuyo caso no ha avanzado y se sospecha de trata de personas.
Se critica la falta de difusión mediática de estos casos cuando no hay cámaras presentes, a diferencia del caso Agostina, donde la presión mediática fue crucial para el avance de la investigación.
Se cuestiona el sentido común sobre cómo una niña de 14 años se encontraba sola a las 11 de la noche buscando o yendo al encuentro de un adulto con prontuario, sugiriendo una falla en la supervisión o en la información que poseía la menor sobre el individuo.