La investigación sobre la desaparición y muerte de Agostina avanza con el análisis de pruebas como cámaras de seguridad y el uso del teléfono celular de Barrelier. Se sugiere que la fiscalía ya contaba con información relevante desde el martes o miércoles, pero el secreto de sumario y los tiempos procesales habrían extendido la investigación.
Se cuestiona la estrategia de la fiscalía, que habría buscado atribuirse el mérito del caso con una conferencia de prensa, a pesar de las fallas iniciales en la investigación y la falta de contención a la familia. El fiscal habría tenido indicios de lo sucedido desde el martes, pero la falta de pruebas científicas como la autopsia habría impedido una resolución más rápida.