La búsqueda de Agostina se concentra en un "punto rojo" dentro de una extensa zona de 250 hectáreas en Córdoba, donde un testigo habría visto al "Forca" (presuntamente Barrelier) merodeando.
Se observa un incendio en un pastizal cercano, lo que podría estar relacionado con la versión del testigo sobre el accionar del sospechoso.
Los medios de comunicación son apartados de la zona por personal de seguridad, generando malestar y la percepción de que se busca desviar la atención de un posible hallazgo.
Periodistas argumentan que la cobertura mediática es fundamental para mantener la presión sobre la investigación y evitar que el caso de Agostina quede impune, como ha ocurrido con otros niños desaparecidos.