Se reaviva la indignación por el femicidio de Agostina Vega, de 14 años, en Córdoba. La madre de la víctima, Melisa, se encuentra internada en terapia intensiva, aparentemente sin conocimiento de lo sucedido. La investigación apunta a Claudio Barrelier, el único detenido, mientras no se descartan nuevas imputaciones.
La madre de Agostina, Melisa, consultó a Barrelier sobre el paradero de su hija en la madrugada del domingo, desencadenando la búsqueda. Los chats revelan una conversación entre Melisa y Barrelier sobre Agostina, donde Barrelier responde rápidamente a la pregunta de la madre.
Se cuestiona la actuación del fiscal Raúl Garzón, tildándola de "soberbia" y "lamentable" por su conferencia de prensa. La prensa y el abuelo de Agostina, Miguel, defienden el rol de los medios en la difusión del caso, en contraposición a las críticas del fiscal.
El caso se compara con el de Cecilia en Chaco, destacando diferencias en el accionar policial. La cámara de seguridad privada que muestra a Agostina ingresando a la casa de Barrelier y no saliendo se presenta como prueba clave, desmintiendo la coartada inicial del imputado.
Se profundiza en el perfil de Claudio Barrelier: empleado municipal de 31 años, con antecedentes penales por privación ilegítima de la libertad y presuntos vínculos con la barra brava de Instituto de Córdoba. Se investiga si actuó solo o tuvo cómplices, y se cuestiona la manipulación de pruebas en la escena del crimen.