Sebastián Domenech se encuentra en la casa de la madre de Agostina, describiendo un ambiente de profundo dolor y un improvisado santuario creado para recordarla con velas, imágenes y un peluche.
La familia espera el cuerpo de la víctima para poder realizar el velorio, mientras se aguarda el resultado de la autopsia, que se espera para las primeras horas de la madrugada o mañana, y que será crucial para determinar las circunstancias de la muerte.
"La espera, la espera constantemente la familia de..."