Se cuestiona la actuación de la justicia en la investigación del caso Agostina, específicamente por la demora en el secuestro del teléfono celular de la madre, Melisa.
Se señala que el teléfono de Melisa fue revisado y devuelto, mientras que el secuestro del celular de Agostina tampoco se ha informado, lo cual podría contener información clave sobre sus comunicaciones.
La falta de celeridad en estas acciones levanta sospechas sobre posibles irregularidades en el manejo de la evidencia y el entorno familiar.