Eloy Torales cuestiona los tiempos procesales y jurídicos en la investigación del caso Agostina, señalando que la escena del crimen no fue preservada adecuadamente desde el principio.
Señala que la demora en el allanamiento y la falta de vallado permitieron la posible contaminación de pruebas y la entrada y salida de personas en la casa de Barrelier.
Torales enfatiza la importancia de actuar rápidamente en casos de desaparición, ya que las primeras 12 horas son cruciales para encontrar a la persona viva o, lamentablemente, un cadáver.