El viernes, Barrelier admitió haber mentido en su primera declaración ante los investigadores. Frente a las pruebas presentadas, reconoció que Agostina sí estuvo en su casa y que se había subido a un auto para ir a la zona de Ferreira.
Se realizaron nuevos allanamientos en la casa de Barrelier y rastrillajes en un descampado en Barrio Ferreira. La policía, con drones, helicópteros y perros, buscó intensamente en esta zona, donde finalmente se encontraron restos humanos.