La investigación sobre la desaparición de Agostina Vega se centra en el análisis de mensajes borrados de su iPhone 13, lo que podría revelar pistas cruciales.
Se discute la manipulación que Agostina habría sufrido, incluso por parte de su entorno cercano, y se menciona la posibilidad de que haya manifestado su situación a amigas.
La atención se dirige hacia Claudio Barrelier, cuya casa es un punto de interés. Testigos afirman haberlo visto en la medianoche del sábado 23, transportando un bidón de 20 litros, lo que genera sospechas sobre su posible implicación.
El abogado de Barrelier ha dado versiones contradictorias sobre los elementos que su cliente portaba al momento de irse, lo que aumenta las dudas sobre su accionar.