Se informa que la casa del crimen, allanada en tres ocasiones anteriores, se encuentra ahora totalmente cortada y vallada, incluyendo las veredas. Solo se permite el acceso a los vecinos directos.
Este refuerzo en el operativo de seguridad sugiere la posibilidad de un nuevo allanamiento o la búsqueda de pruebas adicionales, especialmente tras la declaración de Barrelier sobre la existencia de "algo más" dentro de la casa.