La casa donde habría sido desmembrado el cuerpo de Agostina, propiedad de Claudio Barrelier, sigue siendo objeto de investigación. La disposición interna de la vivienda, con habitaciones aisladas, dificultaría que otros ocupantes, como la hija y su pareja, hubieran escuchado o visto algo.
La fiscalía sostiene que el crimen se cometió en una habitación específica, mientras que la testigo principal (la hija) declaró no haber presenciado ni oído nada. La autopsia se perfila como fundamental para determinar si hay ADN de terceros en el cuerpo de Agostina, lo que podría derivar en nuevas detenciones e imputaciones.
Se espera que los resultados de la autopsia y el análisis de los teléfonos celulares secuestrados arrojen luz sobre si Barrelier actuó solo o con ayuda. Las cámaras de seguridad de la zona también fueron clave para rastrear el trayecto entre la vivienda y el lugar donde se hallaron los restos de la víctima.