Se describe la "casa chorizo" donde Agostina fue asesinada, señalando que las pericias indican la posibilidad de escape por los techos. Se especula que el agresor podría haber descuartizado a la víctima en la terraza.
Se cuestiona la efectividad de las medidas de seguridad y la facilidad con la que se podría haber huido de la propiedad. La casa, a pesar de su aparente complejidad, no habría sido suficiente para evitar el crimen.