Un intento de batir el récord del sándwich de matambre más grande en Avellaneda terminó en caos y disturbios. El evento, que buscaba extenderse por 750 metros, congregó a miles de vecinos, pero la demora en la entrega y la frustración generalizada provocaron que la gente corriera las vallas y se llevara el sándwich.
La situación se tornó caótica, con incidentes y hasta robos del propio sándwich, desvirtuando el espíritu festivo del evento. Las imágenes muestran la desorganización y la impaciencia de los asistentes ante la larga espera.