Se presenta un bus "argentinizado" que opera a GNC, destacando sus adaptaciones a las regulaciones y preferencias del pasajero argentino. El vehículo ofrece comodidades como cargadores USB y asientos más confortables, además de un motor que produce menos ruido y emisiones.
El bus está homologado para circular en la Ciudad de Buenos Aires y ya opera en dos líneas, reemplazando completamente sus flotas anteriores. Se resalta su capacidad de integrarse con sistemas urbanos para geolocalización y priorización de semáforos, información al pasajero y administración remota.
Se menciona la conveniencia de la tecnología GNC en Argentina debido a la producción de gas, en contraste con la inversión inicial mayor requerida para buses eléctricos. Los tanques de combustible GNC permiten una carga rápida de hasta 8 minutos, agilizando la operación del servicio de transporte público.