Melisa, al notar algo extraño, comienza a buscar a Agostina y contacta a sus amigos, incluyendo a Barrelier, quien niega haberla visto. Esta negación está registrada en la denuncia.
Sin embargo, Melisa insiste y le recuerda a Barrelier que él le pidió su teléfono. El remisero confirma haber llevado a Agostina y la describe, lo que lleva a Barrelier a admitir haberla visto.
Se intenta reconstruir la cronología: el encuentro en la cancha de fútbol al mediodía, la manipulación de Barrelier sobre Agostina, y la posterior búsqueda de la niña por parte de Melisa y sus amigos.