Se revela que la defensa de Barrelier cambió de estrategia, y que él mismo intentó desvincularse del crimen, afirmando que su casa era un hogar familiar y no un "aguantadero". Barrelier declaró que vivía allí con su pareja e hija, y que alquilaba un departamento en el piso superior.
Durante un careo, Barrelier argumentó ante el padre de Agostina que vivía con su familia, utilizando esto como defensa. Sin embargo, se menciona que estas declaraciones son contradictorias y que la familia de Barrelier, incluida su madre, inicialmente negó conocer a Agostina. Se sugiere que Barrelier podría tener un control psicopático, mostrando falta de culpa y angustia ante el crimen.