Se recuerda que Barrelier ya había tenido episodios de violencia de género, habiendo estado preso 20 días por una denuncia de su expareja. Vecinos del lugar mencionaron escándalos previos en la vivienda.
Se especula que los ruidos y la efervescencia habituales en el lugar, como música y descontrol, podrían haber enmascarado los sonidos del crimen, impidiendo que los vecinos se percataran de lo sucedido.