Se analiza el balance de las políticas impulsadas por el gobierno de Gustavo Petro en Colombia, destacando la promesa de "paz total", un proyecto que incluía diálogos con grupos armados como el Clan del Golfo, las disidencias de las FARC y el ELN.
A pesar de los esfuerzos por reanudar diálogos, grupos armados han retomado territorios y el narcotráfico persiste. Sin embargo, el gobierno implementó reformas económicas y sociales significativas, como la reforma agraria, la formalización de la propiedad y mejoras en las condiciones laborales, incluyendo un aumento del salario mínimo.
El sistema de salud enfrenta una crisis aguda con deudas millonarias a clínicas y hospitales, provocando desabastecimiento de medicamentos. En política exterior, el mandato de Petro coincidió con el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca, generando tensiones, especialmente en temas migratorios y la relación con Nicolás Maduro.