Un ataque iraní con misil balístico impactó en una base aérea en Kuwait, dejando cinco ciudadanos estadounidenses heridos. El incidente ocurrió mientras se desarrollaba una reunión en la Casa Blanca para analizar una posible extensión del alto el fuego con Irán, que concluyó sin acuerdo. El misil cayó en la base aérea Alí al Salem, causando lesiones leves al personal militar y contratistas.
Uno de los drones de la base quedó destruido y otro sufrió daños graves. Este ataque se produce en un contexto de alta tensión geopolítica y negociaciones fallidas entre Estados Unidos e Irán, con continuos ataques y contraataques entre ambas naciones.